25 agosto, 2010

COMUNICACIÓN VISUAL

COMUNICACIÓN VISUAL

La comunicación humana es una necesidad que parte de las representaciones gráficas en tiempos rupestres hasta nuestra era del siglo veintiuno.

A través del tiempo el comportamiento humano se basa en la relación del hombre con la sociedad por medio de símbolos, es por esto que la comunicación es el área que le da razón de ser al diseño gráfico y representa el origen y objetivo de todo trabajo.

Un diseñador puede comunicar un significado a través de símbolos visuales o audiovisuales, es por esto que la comunicación visual tiene un campo de acción muy extenso, ya que por tratarse de signos y significados, no tiene límite de idioma ni de gramática.

La comunicación transmite la capacidad visual como forma de transferencias de mensajes hacia la sociedad o hacia un grupo determinado, así, define una orientación, conocimiento y desarrollo del ser humano.

El diseño de la comunicación visual actúa en la interpretación y el orden de los mensajes creados para un fin, más no trabaja en el resultado formal o físico de los productos, es decir un diseñador de textos no trabaja en la tipografía, sino que ordena palabras, trabaja en la efectividad, la belleza, la pertinencia y la economía de los mensajes.

Frascara aclara: “Diseñar es coordinar una larga lista de factores humanos y técnicos, trasladar lo invisible a lo visible y comunicar. Diseñar implica evaluar, implementar conocimientos, generar nuevos conocimientos, y usar la experiencia para guiar la toma de decisiones” (Frascara, Jorge (2006). El Diseño de Comunicación. Editorial Infinito. (1ra. Edición.) Buenos Aires. Pg 23.)

Y así mismo: “La palabra diseño se usará para referirse al proceso de concebir, programar, proyectar, coordinar, seleccionar y organizar una serie de factores y elementos normalmente textuales y visuales con miras a la realización de productos destinados a producir comunicaciones visuales” y agrega: “La palabra diseño se usará también en relación con los objetos creados por esa actividad. Diseñar implica planificar para obtener un propósito específico perseguido” (Frascara, Jorge (2006). El Diseño de Comunicación. Editorial Infinito. (1ra. Edición.) Buenos Aires. Pg 23.)

Esta definición la adoptamos por su estupenda sencillez y claridad en miras al proyecto de esta tesis; ya que son este tipo de argumentos los que ayudan a validar al diseño dentro de propuestas como las sociales, administrativas, o de gestión cultural como en este caso; entendiendo al diseño como parte de una planificación y estructuración de las comunicaciones con su producción y evaluación.

A pesar de entender y de aprehender esta concepción se puede también validar el hecho de diseñar como un acto de proponer y no de determinar ya que el diseño gráfico está cada vez más sujeto a miradas superficiales que juzgan sin tener un conocimiento medianamente cercano al escenario y propio del diseño gráfico.

Ledesma dice al respecto: “El diseño gráfico ha producido efectos sobre la percepción y la recepción. Más allá de los comportamientos buscados, el diseño gráfico ha generado conductas relacionadas con él mismo en tanto ha modificado la visión del receptor sobre el propio diseño” (Arfuch, Leonor; Chaves, Norberto & Ledesma María (2007). El Diseño y Comunicación. Editorial Paidós. (1ra. Edición.) Buenos Aires. Pg 49.)

Ahora bien, el protagonista de esta larga y compleja historia comunicacional sin duda el diseñador tendrá el privilegio de batallar al mando de distintas estrategias desde la coordinación de diferentes áreas como la sociología, psicología, fotografía, etc. para llegar a su destino.

Lo que esto nos muestra es que el diseñador requiere tener un tipo de habilidad para trabajar en grupos interdisciplinarios.

En el caso este proyecto requiere tomar conceptos y procedimientos propios de la comunicación visual, ya que la es planificada y estructurada para lograr definir un medio donde las comunicaciones mantengan sus significados, en este caso lograr comunicar e informar acerca del uso racional de los plaguicidas en el sector rural.

De la mano de otras áreas el diseñador tiene entonces las herramientas para desarrollar los proyectos con eficacia y al mismo tiempo los gestores culturales tendrían un especialista en comunicación: el diseñador. Uno de los objetivos de éste proyecto es lograr una o varias imágenes visuales que den cuenta de todo un proceso serio de información para agricultores de la ciudad de Mira. Hay que entender el rol del diseño, o mejor, ampliar el rol y la función del diseñador en esta etapa. Esta sería la de un intérprete más que la del “creador” de marcas o mensajes, como muchos pensarían.

A diferencia del artista, el diseñador está condicionado por diversos factores, una de ellas el encargo; como diría Frascara sería como hacer algo para alguien porque a alguien le interesa comunicarlo. En esos términos el directo interesado en comunicar esto son las empresas fabricantes y empresas comercializadoras de plaguicidas, quienes buscan la manera de comunicarse con su pueblo, con su gente, con los agricultores que empiezan a preocuparse por un mejor estilo de vida a partir de la información proporcionada.

La función del diseño en este proyecto, además de incrustarse como una herramienta funcional y operativa eficiente, tendrá en cuenta una cultura en un contexto determinado. Esto es, básicamente identificar, conocer y entender el estilo de vida de los agricultores de la ciudad de Mira provincia del Carchi, para establecer criterios que ayuden en la conformación de un perfil cultural lo más cercano al momento actual de la provincia, prestando especial atención al nicho agrícola. Una vez cumplida esta primera etapa, el diseño tendrá que traducir todo lo visto, analizado de la cultura campesina y la información recopilada acerca de los plaguicidas y sus efectos para el ser humano y el ambiente, en soluciones gráficas creativas que correspondan a la necesidad de mejorar su falta de información y capacitación. Paralelamente buscará soluciones para una difusión de dicha gestión.

ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN VISUAL

En caso de que la investigación de este proyecto tenga como una de sus conclusiones el hecho de que es apropiado la creación de un diseño, o bien representado en un logo y una pieza gráfica aludiendo a la gestión cultural propuesta para el problema a enfrentar, el contenido y desarrollo de éstas tendrán como principal objetivo transmitir y comunicar una nueva propuesta gráfica para los agricultores de Mira más que desarrollar piezas “estéticamente” bonitas.
Frascara señala: “el diseño de comunicación visual no se centra en aspectos visuales, sino en la realización de los objetivos perseguidos”. (Frascara, Jorge (2006). El Diseño de Comunicación. Editorial Infinito. (1ra. Edición.) Buenos Aires. Pg 31.) Tampoco quiere decir que no habrá una preocupación por implementar formas e imágenes creativas e innovadoras o quizás descontextualizadas. Simplemente a nivel comunicacional el diseño apuntará a cumplir los objetivos propuestos por el proyecto en miras de las necesidades.
No hay que confundir los elementos visuales con los materiales de un medio. Los elementos visuales constituyen la sustancia básica de lo que vemos y su número es reducido: punto, línea, contorno, dirección, tono, color, textura, dimensión, escala y movimiento. Son la materia prima de toda la información visual que está formada por elecciones y combinaciones selectivas. La estructura del trabajo visual es la fuerza que determina qué elementos visuales estás presentes y con qué énfasis.
Podemos analizar cualquier obra visual desde muchos puntos de vista; uno consiste en descomponerla en sus elementos constituyentes para comprender mejor el conjunto. Este proceso puede proporcionarnos visiones profundas de la naturaleza de cualquier medio visual así como de la obra individual y la previsualización y constitución de una declaración visual, sin excluir la interpenetración y la respuesta a ella.
Por ejemplo, la dimensión es un elemento visual en arquitectura y escultura, y en estos medios es predominante con respecto a otros elementos visuales.
La elección de énfasis de los elementos visuales, la manipulación de esos elementos para lograr un determinado efecto, está en manos del artista, el artesano y el diseñador; él es el visualizador., los elementos visuales más simples pueden usarse con intenciones muy complejas: el punto yuxtapuesto en varios tamaños es el elemento integral del fotograbado y el grabado, medio mecánico para la reproducción en masa de un material visual de tono continuo, especialmente en fotografía; la fotografía, cuya misión es registrar el entorno con gran exactitud de detalles visuales, puede convertirse en un medio simplificador y abstracto en manos de un fotógrafo de talento como Aaron Siskind.

BIBLIOGRAFÍA.

http://disenoiberoamericano.com/node/95

http://www.icesi.edu.co/disenohoy/memorias/Barrera.pdf

Historia y evolución del pensamiento científico.

http://www.eumed.net/libros/2007a/257/7.1.htm)

Frascara, Jorge (2006). El Diseño de Comunicación. Editorial Infinito. (1ra. Edición.) Buenos Aires.

Arfuch, Leonor; Chaves, Norberto & Ledesma María (2007). El Diseño y Comunicación. Editorial Paidós. (1ra. Edición.) Buenos Aires.

Zecchetto, vitorino (2002). La Danza de los signos. Ediciones Abya - Yala (1ra. Edición.) Quito.

Palaú, María Teresa (2002). Introducción a la semiótica de la arquitectura. Ediciones Universitaria Potosí (1ra. Edición.)Mexico

EL COLOR

Definido como la sensación originada en la acción de las radiaciones cromáticas de los cuerpos sobre los receptores fisiológicos y los centros cerebrales de la visión. El color, por tanto, es una experiencia sensorial provocada por la emisión de luz, reflejada por los objetos sobre la que ésta incide en una determinada intensidad, que responde a las longitudes de onda y a diferentes valores de brillo que lo determinan en sus tres características principales: la tonalidad o matiz, la saturación o intensidad y la luminosidad o claridad.

La tonalidad viene determinada por las diferentes longitudes de onda reflejadas por los objetos y permite la clasificación de los colores, la saturación define la mayor o menor intensidad dependiendo de la cantidad de blanco que contiene y la luminosidad, es el atributo que se relaciona con la cantidad de luz o claridad.

El sistema de organización convencional de los colores se establece a partir del Círculo cromático, donde aparecen los colores según las relaciones que existen entre ellos. Se clasifican en primarios: rojo, amarillo y azul y secundarios o complementarios: violeta, naranja y verde, que aparecen como consecuencia de la mezcla equilibrada de los primarios y están situados diagramalmente, o sea enfrentados, en el círculo cromático, cada color primario enfrente de su complementario.

Por otro lado, son dos los sistemas de registro del color: el aditivo y el sustractivo.

Utilizan modos diferentes para registrar y plasmar el color. El sistema sustractivo es aquel que combina pigmentos cian, magenta y amarillo y de la unión de los tres se obtiene el negro. Y el sistema aditivo, que se basa en la suma de radiaciones de diversa longitud de onda, que se combinan a partir de los colores luz primarios: rojo, verde y azul, la suma de los tres produce la luz blanca. En este sistema la mezcla de color se origina por superposición de los colores a modo de filtro, pudiéndose comprobar también que el mecanismo humano de la visión actúa del mismo modo. Es el utilizado en los aparatos electrónicos de producción de imágenes: la televisión y el ordenador. Estos funcionan por puntos que se agrupan en tríos de color que son el rojo, azul y verde, que se excitan a través de una señal eléctrica. El conjunto de la imagen está compuesto por una red de puntos luminosos de un determinado color que a la distancia adecuada parecen fusionados entre sí.

Respecto a las funciones plásticas en imágenes, su composición y creación, podemos decir, que el color contribuye a la recreación del espacio, ayudando incluso a la simulación de la profundidad o sugiriendo distancia. También podemos definirlo como el elemento que ayuda a dinamizar las composiciones a través de la propia interacción de los colores que la componen; de hecho, éstos son dinámicos, pudiéndose matizar que los claros son excéntricos mientras que los oscuros son concéntricos.

Las dos principales formas de relación dinámica entre los colores son la armonía y el contraste. La armonía crea una composición con variaciones cromáticas suaves y graduales relacionando colores afines, sin mostrar excesivos contrastes, pero sin olvidar cierta diversidad para no mostrar monotonía. El contraste se produce cuando los colores relacionados contienen pocas semejanzas entre sí. Por ejemplo yuxtaponiendo colores cálidos o fríos y fundamentalmente relacionando los colores complementarios: rojo, verde, amarillo, violeta, azul, naranja. La composición se convierte, de esta manera, en un fuerte estímulo visual, una llamada de atención. Aunque en contrastes muy acentuados se corre el riesgo de lograr resultados contrarios a los buscados, reduciendo considerablemente la legibilidad, al producirse vibración. Se pueden moderar estos contrastes a través de la variación sutil de la luminosidad entre ellos.

Vemos, por tanto, que el color posee la capacidad de crear ritmos y variar la intensidad dinámica de las composiciones.

Pero hay un enorme grado de subjetivismo en el uso del color y los mensajes connotativos que éste transmite; ciertos colores son más apropiados que otros para determinadas funciones o mensajes, pero se hace muy difícil regular reglas universales para esto, debido a las grandes influencias culturales de cada sociedad. En este sentido de unificación de criterios para una mejor percepción trabaja la Ergonomía.

Pero es evidente que, el color posee claras manifestaciones sinestésicas, haciendo referencia a dimensiones relacionadas con el resto de los sentidos y la sensibilidad. Vemos colores cálidos y fríos, ligeros y pesados, tristes y alegres.

Es importante conocer las interrelaciones cromáticas para determinar una correcta combinación y evitar resultados que pierdan su significación y perturben la lectura.

También, el saber que los colores saturados nos producen un fuerte impacto visual, y se relacionan con sensaciones alegres y dinámicas. Pero, combinados en exceso en una misma imagen esta fuerza se perderá y produciremos una confusión atencional. El efecto visual será más intenso si reducimos los colores saturados y los combinamos con otros más neutros. Mientras que los colores no saturados transmiten sensaciones débiles y más sutiles. Si son luminosos, pueden crear una composición elegante, pero, si se oscurecen parecerán sombríos.

EL COLOR

Definido como la sensación originada en la acción de las radiaciones cromáticas de los cuerpos sobre los receptores fisiológicos y los centros cerebrales de la visión. El color, por tanto, es una experiencia sensorial provocada por la emisión de luz, reflejada por los objetos sobre la que ésta incide en una determinada intensidad, que responde a las longitudes de onda y a diferentes valores de brillo que lo determinan en sus tres características principales: la tonalidad o matiz, la saturación o intensidad y la luminosidad o claridad.

La tonalidad viene determinada por las diferentes longitudes de onda reflejadas por los objetos y permite la clasificación de los colores, la saturación define la mayor o menor intensidad dependiendo de la cantidad de blanco que contiene y la luminosidad, es el atributo que se relaciona con la cantidad de luz o claridad.

El sistema de organización convencional de los colores se establece a partir del Círculo cromático, donde aparecen los colores según las relaciones que existen entre ellos. Se clasifican en primarios: rojo, amarillo y azul y secundarios o complementarios: violeta, naranja y verde, que aparecen como consecuencia de la mezcla equilibrada de los primarios y están situados diagramalmente, o sea enfrentados, en el círculo cromático, cada color primario enfrente de su complementario.

Por otro lado, son dos los sistemas de registro del color: el aditivo y el sustractivo.

Utilizan modos diferentes para registrar y plasmar el color. El sistema sustractivo es aquel que combina pigmentos cian, magenta y amarillo y de la unión de los tres se obtiene el negro. Y el sistema aditivo, que se basa en la suma de radiaciones de diversa longitud de onda, que se combinan a partir de los colores luz primarios: rojo, verde y azul, la suma de los tres produce la luz blanca. En este sistema la mezcla de color se origina por superposición de los colores a modo de filtro, pudiéndose comprobar también que el mecanismo humano de la visión actúa del mismo modo. Es el utilizado en los aparatos electrónicos de producción de imágenes: la televisión y el ordenador. Estos funcionan por puntos que se agrupan en tríos de color que son el rojo, azul y verde, que se excitan a través de una señal eléctrica. El conjunto de la imagen está compuesto por una red de puntos luminosos de un determinado color que a la distancia adecuada parecen fusionados entre sí.

Respecto a las funciones plásticas en imágenes, su composición y creación, podemos decir, que el color contribuye a la recreación del espacio, ayudando incluso a la simulación de la profundidad o sugiriendo distancia. También podemos definirlo como el elemento que ayuda a dinamizar las composiciones a través de la propia interacción de los colores que la componen; de hecho, éstos son dinámicos, pudiéndose matizar que los claros son excéntricos mientras que los oscuros son concéntricos.

Las dos principales formas de relación dinámica entre los colores son la armonía y el contraste. La armonía crea una composición con variaciones cromáticas suaves y graduales relacionando colores afines, sin mostrar excesivos contrastes, pero sin olvidar cierta diversidad para no mostrar monotonía. El contraste se produce cuando los colores relacionados contienen pocas semejanzas entre sí. Por ejemplo yuxtaponiendo colores cálidos o fríos y fundamentalmente relacionando los colores complementarios: rojo, verde, amarillo, violeta, azul, naranja. La composición se convierte, de esta manera, en un fuerte estímulo visual, una llamada de atención. Aunque en contrastes muy acentuados se corre el riesgo de lograr resultados contrarios a los buscados, reduciendo considerablemente la legibilidad, al producirse vibración. Se pueden moderar estos contrastes a través de la variación sutil de la luminosidad entre ellos.

Vemos, por tanto, que el color posee la capacidad de crear ritmos y variar la intensidad dinámica de las composiciones.

Pero hay un enorme grado de subjetivismo en el uso del color y los mensajes connotativos que éste transmite; ciertos colores son más apropiados que otros para determinadas funciones o mensajes, pero se hace muy difícil regular reglas universales para esto, debido a las grandes influencias culturales de cada sociedad. En este sentido de unificación de criterios para una mejor percepción trabaja la Ergonomía.

Pero es evidente que, el color posee claras manifestaciones sinestésicas, haciendo referencia a dimensiones relacionadas con el resto de los sentidos y la sensibilidad. Vemos colores cálidos y fríos, ligeros y pesados, tristes y alegres.

Es importante conocer las interrelaciones cromáticas para determinar una correcta combinación y evitar resultados que pierdan su significación y perturben la lectura.

También, el saber que los colores saturados nos producen un fuerte impacto visual, y se relacionan con sensaciones alegres y dinámicas. Pero, combinados en exceso en una misma imagen esta fuerza se perderá y produciremos una confusión atencional. El efecto visual será más intenso si reducimos los colores saturados y los combinamos con otros más neutros. Mientras que los colores no saturados transmiten sensaciones débiles y más sutiles. Si son luminosos, pueden crear una composición elegante, pero, si se oscurecen parecerán sombríos.

SIGNO, SÍMBOLO E ICONO

El signo es una entidad codificada, en relación principalmente con el significado de la imagen en el proceso de comunicación, que establece una equivalencia semántica entre éste y la forma o significante, y no representa al objeto en su totalidad, sino que lo hace desde un determinado punto de vista para lograr un fin determinado.
Toda codificación icónica persigue un objetivo persuasivo. Pero, el signo puede poseer más de un significado, muchas veces provocado por relaciones connotativas,
o incluso poseer una significación imprecisa, lo que puede inducir a confusión.
Las imágenes icónicas no comunican de forma directa, se hace necesario analizarlas, aunque ese acto sea normalmente casi instintivo. Algunas transmiten información acerca de otros objetos, otras son representaciones de conceptos en el conocimiento, pero todas mantienen una relación con la realidad. Las imágenes pueden poseer diferentes escalas de iconicidad. Si se ordenan de menos a más, diremos que las primeras son aquellas que representan al objeto por semejanza, las segundas las que sólo representa partes del mismo y por último las que no se asemejan en su forma pero realizan un paralelismo con su significación o función, bien metáforas.
Como indica Umberto Eco, se establece una relación entre la apariencia formal y la imagen mental que poseemos. Hay una correlación visual entre forma sígnica y forma del pensamiento; de la misma manera que existe una relación entre la forma del signo y la función u objeto que éste describe. Así, un signo que represente movimiento será altamente dinámico en su representación formal y viceversa. El signo establece una relación íntima entre expresión y contenido, llegando incluso a que el significante se asocie a un determinado significado unificando los comportamientos de los individuos ante determinadas imágenes. Es lo que denominamos un “estereotipo”,
permitiendo provocar mediante su percepción una determinada respuesta para lograr un objetivo concreto prefijado.
Estableciendo una clasificación explícita entre: signo, símbolo e icono para diferenciarlos, se puede definir el signo como cualquier cosa que evoca o representa la idea de otra. La entidad mínima con significado puede ser considerada signo, por lo que signos son tanto un símbolo, como un icono.
El icono suele basarse en convenciones sociales estereotipadas, definen conceptos singulares y concretos, no generales, y establecen una conexión física con el objeto que representa por semejanza, de modo que posee sus mismas propiedades.
Los símbolos responden a un proceso metafórico en el que se utiliza una representación abstracta sin un código interpretativo específico, que transmiten una idea contenida en la imagen. Pueden poseer distintos significados, dependiendo de la interpretación que reciben; tanto, que es difícil determinar una correcta decodificación de ellos. Algunos símbolos han adoptado un significado estereotipado y han sido considerados como universales. Por ejemplo, la cruz o la flor de lis, identificadas con el cristianismo y la corona francesa respectivamente.

DISEÑO EDITORIAL

Diseño editorial. El libro Desde el Renacimiento hasta la actualidad, muchos han sido los avances en el tema editorial, comenzando por la existencia de libros manuscritos producidos uno a uno por los famosos copistas sobre distintos materiales, como ser: arcilla, madera, seda, vitela, papiro, etc.

Las limitaciones de su reproducción hacían que estos ejemplares sólo fueran adquiridos por unos pocos. A partir de la invención de la imprenta, se produjo una

revolución y el alcance del libro fue mayor debido a la evolución en la rapidez de la reproducción. En el Renacimiento, el libro fue el principal difusor de la cultura occidental, es decir que adquiere alcances populares. Comienza a ser un bien de consumo reproducido en forma seriada y mecánica. El libro existe en función de un contexto social y, en mayor medida, está en relación con un proceso de civilización permanente. Hoy no es el único difusor de la cultura y está inmerso en una sociedad de consumo visual donde el video, la TV, el cine, etc., lo superan en la velocidad de transmisión. Esto no quiere decir que su contenido haya perdido la

gran capacidad de reflexión que nos permite elaborar imágenes de una manera totalmente personal. Se diferencia así de los medios de comunicación antes mencionados donde la imagen, acompañada del color, los efectos especiales, sonidos, etc., aparece servida a los ojos del espectador. Inmerso en este contexto, el libro debe desarrollar su imagen para no perder su importancia y quedar entonces relegado. El producto que creamos cuando diseñamos tiene como característica principal ser un mensaje que comunica, el cual tenderá a multiplicarse y difundirse, corriendo en busca de el receptor a través de diversos medios y escenarios (impresos, Web, televisión, multimedia) y no solo quedando como una pieza única de exposición en una galería.

Nuestro trabajo como diseñadores no se detiene únicamente en la obra gráfica, habrá ocasiones en que continuemos supervisando el proceso restante hasta el producto final. De esta forma tenemos que preveer su producción en forma masiva, así como su radio de acción, durabilidad, vigencia, etc. Y es en el mundo de las Artes Gráficas donde hay ciertas partes a seguir en el desarrollo de los diseños para que sean reproducibles, tomando en cuenta tanto factores materiales como monetarios.

Toda pieza impresa por cualquier proceso de impresión, pasa por la mayoría de las siguientes etapas: Original, preprensa, matríz, láminas, cilindros, mallas, esténciles, impresión, doblez o plegado, acabados, encuadernación, empaque, etc.

Anteriormente las soluciones en el ramo de las Artes Gráficas se tenían que realizar casi en su totalidad con la interacción del hombre. Diseño, ilustraciones, parado de tipografía, armado de Originales Mecánicos, etc. Las ventajas que este tipo de trabajo podrían presentar eran mínimas( además de ser productos verdaderamente artesanales), en contraparte a los errores por trazo, dibujo o armado, ya que se tenía que repetir todo el trabajo de nuevo, ocasionando un atrazo en tiempos y pérdidas económicas.

Con la aparición de la computadora, el trabajo se comenzó a simplicar. Programas de dibujo vectorial, de mapa de bits, fueron los primeros en salir al mercado, mas sin embargo resultaba laborioso el hecho de tener que armar una revista o libro con solo herramientas de dibujo, es por eso la importancia de os programas especializados para el diseño de páginas, en los cuales se pueden predeterminar diversas características para utilizarse repetitivamente.

A nuestros días los “últimos toques”, lo que se necesita para darle salida a placa o película, se ha simplificado de forma tal que el diseñador se dedica casi solamente a la asesoría del proyecto.

Muchos son los programas de cómputo que existen en el mercado actualmente. En el ramo del Diseño, los podemos dividir primariamente en dibujo vectorial y dibujo en mapa de bits. Más ellos solamente nos generan los elementos necesarios para llevarlos a otros programas y crear ahí los productos finales (paginas Web, interactivos, folletos, carteles, libros, revistas, etc.)