COMUNICACIÓN VISUAL
La comunicación humana es una necesidad que parte de las representaciones gráficas en tiempos rupestres hasta nuestra era del siglo veintiuno.
A través del tiempo el comportamiento humano se basa en la relación del hombre con la sociedad por medio de símbolos, es por esto que la comunicación es el área que le da razón de ser al diseño gráfico y representa el origen y objetivo de todo trabajo.
Un diseñador puede comunicar un significado a través de símbolos visuales o audiovisuales, es por esto que la comunicación visual tiene un campo de acción muy extenso, ya que por tratarse de signos y significados, no tiene límite de idioma ni de gramática.
La comunicación transmite la capacidad visual como forma de transferencias de mensajes hacia la sociedad o hacia un grupo determinado, así, define una orientación, conocimiento y desarrollo del ser humano.
El diseño de la comunicación visual actúa en la interpretación y el orden de los mensajes creados para un fin, más no trabaja en el resultado formal o físico de los productos, es decir un diseñador de textos no trabaja en la tipografía, sino que ordena palabras, trabaja en la efectividad, la belleza, la pertinencia y la economía de los mensajes.
Frascara aclara: “Diseñar es coordinar una larga lista de factores humanos y técnicos, trasladar lo invisible a lo visible y comunicar. Diseñar implica evaluar, implementar conocimientos, generar nuevos conocimientos, y usar la experiencia para guiar la toma de decisiones” (Frascara, Jorge (2006). El Diseño de Comunicación. Editorial Infinito. (1ra. Edición.) Buenos Aires. Pg 23.)
Y así mismo: “La palabra diseño se usará para referirse al proceso de concebir, programar, proyectar, coordinar, seleccionar y organizar una serie de factores y elementos normalmente textuales y visuales con miras a la realización de productos destinados a producir comunicaciones visuales” y agrega: “La palabra diseño se usará también en relación con los objetos creados por esa actividad. Diseñar implica planificar para obtener un propósito específico perseguido” (Frascara, Jorge (2006). El Diseño de Comunicación. Editorial Infinito. (1ra. Edición.) Buenos Aires. Pg 23.)
Esta definición la adoptamos por su estupenda sencillez y claridad en miras al proyecto de esta tesis; ya que son este tipo de argumentos los que ayudan a validar al diseño dentro de propuestas como las sociales, administrativas, o de gestión cultural como en este caso; entendiendo al diseño como parte de una planificación y estructuración de las comunicaciones con su producción y evaluación.
A pesar de entender y de aprehender esta concepción se puede también validar el hecho de diseñar como un acto de proponer y no de determinar ya que el diseño gráfico está cada vez más sujeto a miradas superficiales que juzgan sin tener un conocimiento medianamente cercano al escenario y propio del diseño gráfico.
Ledesma dice al respecto: “El diseño gráfico ha producido efectos sobre la percepción y la recepción. Más allá de los comportamientos buscados, el diseño gráfico ha generado conductas relacionadas con él mismo en tanto ha modificado la visión del receptor sobre el propio diseño” (Arfuch, Leonor; Chaves, Norberto & Ledesma María (2007). El Diseño y Comunicación. Editorial Paidós. (1ra. Edición.) Buenos Aires. Pg 49.)
Ahora bien, el protagonista de esta larga y compleja historia comunicacional sin duda el diseñador tendrá el privilegio de batallar al mando de distintas estrategias desde la coordinación de diferentes áreas como la sociología, psicología, fotografía, etc. para llegar a su destino.
Lo que esto nos muestra es que el diseñador requiere tener un tipo de habilidad para trabajar en grupos interdisciplinarios.
En el caso este proyecto requiere tomar conceptos y procedimientos propios de la comunicación visual, ya que la es planificada y estructurada para lograr definir un medio donde las comunicaciones mantengan sus significados, en este caso lograr comunicar e informar acerca del uso racional de los plaguicidas en el sector rural.
De la mano de otras áreas el diseñador tiene entonces las herramientas para desarrollar los proyectos con eficacia y al mismo tiempo los gestores culturales tendrían un especialista en comunicación: el diseñador. Uno de los objetivos de éste proyecto es lograr una o varias imágenes visuales que den cuenta de todo un proceso serio de información para agricultores de la ciudad de Mira. Hay que entender el rol del diseño, o mejor, ampliar el rol y la función del diseñador en esta etapa. Esta sería la de un intérprete más que la del “creador” de marcas o mensajes, como muchos pensarían.
A diferencia del artista, el diseñador está condicionado por diversos factores, una de ellas el encargo; como diría Frascara sería como hacer algo para alguien porque a alguien le interesa comunicarlo. En esos términos el directo interesado en comunicar esto son las empresas fabricantes y empresas comercializadoras de plaguicidas, quienes buscan la manera de comunicarse con su pueblo, con su gente, con los agricultores que empiezan a preocuparse por un mejor estilo de vida a partir de la información proporcionada.
La función del diseño en este proyecto, además de incrustarse como una herramienta funcional y operativa eficiente, tendrá en cuenta una cultura en un contexto determinado. Esto es, básicamente identificar, conocer y entender el estilo de vida de los agricultores de la ciudad de Mira provincia del Carchi, para establecer criterios que ayuden en la conformación de un perfil cultural lo más cercano al momento actual de la provincia, prestando especial atención al nicho agrícola. Una vez cumplida esta primera etapa, el diseño tendrá que traducir todo lo visto, analizado de la cultura campesina y la información recopilada acerca de los plaguicidas y sus efectos para el ser humano y el ambiente, en soluciones gráficas creativas que correspondan a la necesidad de mejorar su falta de información y capacitación. Paralelamente buscará soluciones para una difusión de dicha gestión.